Lo único que se necesita para que triunfe el mal, es que los hombres buenos hagan nada.

Edmund Burke. Escritor y pensador político irlandés. 1729-1797.

La felicidad del pueblo y de cada uno de los ciudadanos consiste en el goce de la igualdad, seguridad, propiedad y libertad. La íntegra conservación de estos derechos es el objeto de la institución de los gobiernos, y el único fin de las asociaciones políticas.

José María Morelos y Pavón 1814, art. 24 Constitución de Apatzingán.



jueves, 26 de agosto de 2010

La necesidad de respaldar el Estado laico de nuestra Nación


Señala Carlos Jesús Rodríguez en su columna de hoy: En su


González Casanova hace una análisis del papel que ha jugado

la iglesia en la conciencia ciudadana, de tal suerte que a

pesar de los afanes reformistas del ex Presidente Benito

Juárez, los gobiernos sucesivos dieron, quitaron y

devolvieron el poder al clero, al darse cuenta que se trata

de una poderosa estructura sobre la que descansa el sistema

de Gobierno... Alguien lo dijo alguna vez: el sistema

político mexicano se sostiene en dos estructuras: una es el

clero -que convence mediante la palabra y permite mantener

la paz al interior de una sociedad mayoritariamente inculta

y por lo tanto "fanatizable"- y la otra, el Ejercito que

persuade mediante el garrote.... Dice González Casanova que

uno de los grandes obstáculos para la democracia en México

ha sido, desde siempre, el presidencialismo y la manera en

que el Poder Ejecutivo oprimía a los poderes restantes, el

Legislativo y el Judicial... Otro de los factores de poder

era el clero, pues México ha visto una larga y fatigante

lucha entre el poder civil y la iglesia católica.... En su

reseña advierte como en el siglo XIX los liberales

encabezados por Benito Juárez trataron de limitar su poder

y ambiciones, pero con Porfirio Díaz lo recuperaron en muy

buena medida... La Revolución volvio a intentar controlarlo

y se llegó al extremo de una lucha violenta que conocimos

como la " Guerra Cristera". Con Lázaro Cárdenas volvió la

paz y la iglesia pareció darse cuenta de su papel al

servicio de la vida espiritual y no en los afanes

materiales y políticos de la República.... Sin embargo,

poco a poco, el clero volvió por sus fueros, regreso a ser

un factor real de poder con un enorme peso en la vida

política... La derecha gano terreno y los últimos

presidentes priistas resucitaron los insanos deseos del

clero de participar en la vida política de la Nación, y

desde Manuel Ávila Camacho que se declaró publicamente

creyente, hasta Carlos Salinas que modificó la Constitución

para beneficio del clero, el sistema ha operado para que

las iglesias, sobre todo la católica, recupere su sentido

de arrogancia y prepotencia usuales en un país creyente...

De esa manera, actualmente todo aquello que prohibía la

Constitución laica, que miraba por las creencias de todos

los mexicanos, se da: los actos de culto externo son

cotidianos y las intromisiones en política de parte del

clero."

Debemos agregar a este análisis los graves hechos que

vienen ocurriendo en el seno de la Iglesia con pleno

conocimiento del Vaticano: la pederastía de sacerdotes y

altos prelados como el caso del fundador de los Legionarios

de Cristo con las graves secuelas, generalmente de por

vida, que este tipo de abuso causan en las víctimas. La

conducta habitual de la alta jerarquia católica al saber de

estos casos ha sido hasta el momento primero negarla,

después justificarla, siempre encubriendo a quienes

incurren en este delito para lo que como norma general se

les cambia de parroquia, tratando de evitar a toda costa el

castigo penal que semejantes conductas ameritan y menos

aún haciendo una autocrítica sobre "el por qué" existen

tantos casos de curas pederastas al interior de la Iglesia

católica.

Los sacerdotes son representantes de la Iglesia católica y

debemos estar seguros de que los buenos sacerdotes,

aquéllos que realmente han escogido el camino del amor y

protección a sus semejantes, están en desacuerdo y censuran

severamente tanto los abusos sexuales como los abusos de

poder en que incurren la alta jerarquía y los sacerdotes

más apegados a los privilegios y lujos, quienes como en el

caso del Cardenal Sandoval Iñiguez y del vocero de la

arquediocesis, no dudan en mentir para condenar aquéllo que

es diferente a lo que ellos quieren o piensan; asismimo

estos personajes al señalarles su falta de veracidad y de

toda ética y exigirles pruebas nuevamente no dudan en

mentir y en victimizarse diciendo que es por actitud de

odio que se les pide actuen con la verdad y con respeto a

la ley ¿¿??. Imposible no observar que son ellos los que

buscan polarizar las reacciones de los creyentes.

Hoy por hoy más creyentes no son fanáticos, saben que los

representantes de la Iglesia son seres humanos, con

ambiciones materiales y de poder a veces voraces que pueden

incurrir en graves faltas. También saben que es necesario

apoyar acciones como la que el Jefe del Gobierno del DF ha

emprendido el día de hoy con su demanda al Cardenal

Sandoval Iñiguez para que:

1) Que quede claro quien miente.

2) Se haga consciencia sobre la naturaleza de las

declaraciones que algunos ministros de la Iglesia llevan a

cabo para manipular a las personas creyentes y de buena fe.

3) Conscientes de la gravedad de las acciones en que

incurren dichos ministros de la Iglesia, las personas

creyentes deben actuar en consecuencia, sin odio pero con

el pleno razonamiento de que debe hacerse evidente el

rechazo a semejantes conductas mentirosas y manipuladoras,

pues al no hacerlo se está contribuyendo a que dichos

ministros o sacerdotes sigan actuando con cinismo

descarado. Esto puede hacerse portando pancartas en las

misas, pegando cárteles en los frentes de la iglesias con

señalamientos como "no mentirás o darás falsos testimonios

contra el Jefe del Gobierno del D.F." "no manipularás los

hechos contra la SCJN porque ésta no hizo lo que a tus

intereses convenía", no asistiendo a misa y con todo lo que

nuestra imaginación considere conveniente hasta que se vea

un verdadero cambio y un mayor compromiso con la verdad y

con la ética, cuestiones importantísimas para la paz y para

una mejor sociedad.

4) Se lleve a cabo un gran movimiento que manifieste la

importancia del Estado Laico en nuestra Nación por un

lado apoyando la demanda del Jefe de Gobierno del D.F y por

otro llevando a cabo eventos donde se evidencie el valor

enorme de contar con un Estado que defienda y respete la

diversidad en todas sus formas: de pensamiento, de imagen,

de capacidades, de preferencias sexuales, etc.. Un

movimiento más allá de todo prejuicio y con el pleno

respeto y tolerancia a nuestras diferencias, porque nuestro

derecho acaba donde empieza el derecho de los demás. "El

respeto al derecho ajeno es la paz".

No hay comentarios:

Publicar un comentario